Pasito A Paso

Pronto llegará la primavera. Han pasado 3 meses desde que dije “Año Nuevo, Vida Nueva”. Lo bueno de ese dicho es que me da esperanza: vuelvo a empezar. Lo pasado, pasado está. Pero la verdad es que me ayuda pensar que cada día comienzo de nuevo. Cada día vuelvo a tener otra oportunidad de hacer un pequeño cambio en mi vida.

Muchos pensamos que si vamos a cambiar algo debemos escoger algo difícil de hacer y el cambio lo debemos iniciar de forma radical. Sin embargo son los pasitos que damos a diario los que nos hacen llegar a la meta. Esto es especialmente importante para las personas que viven con una enfermedad crónica.

Considera esto:

Un viaje de mil millas comienza con el primer paso. Lao-Tzé

En el manejo de la diabetes es sumamente importante reconocer que cada persona viaje por este mundo a su paso. No nos sirve de nada compararnos a otras personas. Cada uno debe hacer este viaja a su manera.

Cada mañana podemos proponer comenzar nuestro viaje hacia la salud de nuevo. Cada mañana damos ese primer paso.

A mi modo de ver, creo que es importante perdonarnos los fallos del día anterior. Nadie es perfecto. En otro blog escribí sobre la importancia del auto-perdón. Al perdonarnos podemos comenzar de nuevo sin llevar la carga de ayer a las espaldas. Si logras eso ya diste el primer paso. O quizás, tu primer paso sea distinto al mío.

Mi segundo paso es decidir en qué me voy a enfocar hoy. Sabemos que la mayoría de las personas pierden la motivación si escogen una meta demasiado difícil. Por ejemplo, tengo más oportunidad de triunfar si decido que hoy voy a beber un vaso más de agua que ayer, en vez de decidir que hoy voy a beber 6 vasos de agua más que ayer. Si logro beber un vaso más, eso me anima. Puede que incluso note que un vaso más no es tan difícil y beba dos. La cuestión es no poner una meta que te haga fracasar.

BJ Fogg, PhD. (bjfogg@stanford.edu) habla de la importancia de tener una meta específica. Decir, “Voy a mejorar mi salud es una meta muy general. Medir mi nivel de glucosa en ayunas cuatro veces por semana, es un meta específica.

Digamos que tu proveedor de cuidado te ha pedido que te midas el nivel de glucosa en la sangre en ayunas cada mañana. Y digamos que casi todas las mañanas te levantas y sales corriendo. Para cuando te das cuenta, ya ha pasado una hora, has tomado un café, estas a punto de salir, no encuentras el glucómetro, y es el cuento de nunca acabar. Te sientes mal por no haberlo hecho y también te sientes molesta que te piden que hagas algo que te está resultando imposible.

El Dr. Fogg nos enseña que una vez que tenemos una meta específica, como por ejemplo, medirnos la glucosa en ayunas cada mañana, el segundo paso es crear una situación fácil en la que puedes triunfar. Por ejemplo, la mayoría de nosotros usamos el baño cuando recién nos levantamos. A continuación nos lavamos las manos y nos las secamos. Ese instante, de secarnos las manos, puede ser el desencadenante que pone en marcha tu meta: “Medir mi glucosa en la sangre cuando me levante”. Ten tu glucómetro a mano y listo. Te mides la glucosa en ese pequeño instante y ya has triunfado.

Aunque no lo parezca, has dado un gran paso hacia la salud. Decidiste una meta específica (medir la glucosa en ayunas) y fácil de realizar (tienes un glucómetro, tiras y lancetas listas). Pusiste el glucómetro en un lugar donde lo ves al lavarte las manos (algo que haces siempre que usas el baño por la mañana). Por último, usaste un desencadenante (lo que te pone en marcha) de secarte las manos. Has triunfado. Si sigues haciendo esto todos los días, a la larga lo vas a hacer sin siquiera pensarlo.

Lo que enseña el Dr. Fogg ya lo sabias pero quizás no lo habías visto de ese punto de vista. Un ejemplo de la vida diaria es el uso del cinturón de seguridad del automóvil. Si manejas un automóvil sabes que la ley dice que debes ponerte un cinturón de seguridad. Te sientas en el auto, lo pones en marcha, y si te olvidaste de ponerte el cinturón de seguridad, el pitido molesto to lo recuerda. Muchos de nosotros nos sentamos, nos ponemos el cinturón, ponemos el coche en marcha, y ni siquiera llegamos a oír el pitido.

Si después de leer esto decides iniciar un pequeño cambio en tu vida diaria, decides dar un pequeño paso en tu camino hacia la salud, y quieres compartir tu proceso, por favor déjame saber cómo te van las cosas.

About Maria

Latina RN MPH CDE
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